El diseño gráfico es una profesión cuya actividad es la acción de concebir, programar, proyectar y realizar comunicaciones visuales, producidas en general por medios industriales y destinadas a transmitir mensajes específicos a grupos sociales determinados. Esta es la actividad que posibilita comunicar gráficamente ideas, hechos y valores procesados y sintetizados en términos de forma y comunicación, factores sociales, culturales, económicos, estéticos y tecnológicos. También se conoce con el nombre de diseño en comunicación visual, debido a que algunos asocian la palabra gráfico únicamente a la industria gráfica, y entienden que los mensajes visuales se canalizan a través de muchos medios de comunicación, y no sólo los impresos.

Es la proyección de la imaginación y la creatividad. En la actualidad el diseño gráfico ha evolucionado a tal punto que el uso de la tecnología es indispensable, y por lo tanto, el manejo de paquetería, para la realización de diseños en la web, pone al diseñador gráfico a la vanguardia de estos tiempos.
Se debe tomar en cuenta que el manejo de la tecnología no hace al diseñador, lo importante, es saber combinar los fundamentos del diseño con la tecnología, para lograr llegar al objetivo principal del diseño a realizar. Una unidad de diseño gráfico es colocada frente a los ojos del público con el fin transmitir un mensaje prefijado, y para que éste sea eficaz, el diseñador debe buscar la mejor forma posible de comunicación, ya que el diseño no
debe ser sólo estético sino también funcional. El Diseño Gráfico como disciplina está basado en una serie de
fundamentos para que cumpla con su propósito.
El creador gráfico dispone de un amplio repertorio de elementos visuales y de un sinfín de combinaciones para componer imágenes. Los criterios de composición varían según las intenciones del autor y el período histórico. En el uso del color, la forma o la disposición y ubicación en el espacio, intervienen factores culturales y hallazgos artísticos.

Es una disciplina social y humanística; el arte de concebir, planear y realizar las comunicaciones visuales que son necesarias para resolver y enriquecer las situaciones humanas. Directamente anclado en el universo de la vida urbana y del desarrollo tecnológico, el diseño gráfico no se ciñe a técnicas, métodos o teorías
determinadas, sino que es el arte de deliberar sobre ellas y sobre la innovación, para crear escenarios donde la producción de imágenes incide sobre la vida de la gente, sus conductas de consumo, sus hábitos de lectura y sus necesidades de información. Su núcleo epistemológico se halla entonces en la retórica, pues ésta es el arte de la deliberación para la persuasión, sólo que proyectada aquí al escenario de la producción y de la imagen, y no sólo de las palabras. Ello significa también que el diseño gráfico es una disciplina teórico-práctica, es decir que parte
de conceptos y de lugares de pensamiento, se ajusta a las condiciones situacionales y su propósito es regular favorablemente la relación del hombre con su medio ambiente, con la cultura, las creencias y con las instituciones, de un modo práctico, eficiente y significativo.